Ante reiteradas conductas que vulneran sus principios y valores universitarios, la casa de estudios advierte que ejercerá todas las medidas que contempla el convenio vigente, marcando distancia de la actual administración de la concesionaria deportiva.
La Universidad de Chile adoptó una firme postura frente al uso de su nombre y emblemas por parte del club de fútbol, luego de que un informe jurídico revelara graves y reiterados incumplimientos al Convenio de autorización de Símbolos Distintivos por parte de Azul Azul.
Desde la casa de estudios superiores la Prorrectora, Dorotea López Giral, señaló que las conductas de la concesionaria se alejan profundamente de los valores republicanos e institucionales, volviendo inaceptable que se mantenga el uso de su denominación sin condiciones mínimas que garanticen el respeto a su carácter universitario.
El reporte entregado por la facultativa, detalla que el acuerdo, con cerca de dos décadas de antigüedad, ya no responde a las complejidades operativas de las sociedades anónimas deportivas modernas. Por este motivo, la institución anunció que ejercerá todas las acciones conferidas en el convenio, fiscalizará los procesos vigentes y perseguirá las responsabilidades personales e institucionales que correspondan. Asimismo, la Universidad informó que sostendrá una reunión con el liquidador para exponer formalmente sus términos y detallará los incumplimientos a la opinión pública.
Las declaraciones se dan en medio de las indagatorias de la Fiscalía Metropolitana Oriente, que ya formalizó a once imputados en el denominado caso Sartor, un escándalo financiero que indaga un perjuicio estimado en cerca de 200 millones de dólares donde a Michael Clark, expresidente de la concesionaria Azul Azul, el Ministerio Público le atribuye delitos como administración desleal, negociación incompatible, entrega de información falsa al mercado y lavado de activos, generando un fuerte impacto en el ámbito deportivo de la institución.
Finalmente, la Universidad de Chile manifestó su comprensión y solidaridad ante la indignación y el dolor expresados por millones de hinchas del club de fútbol. Subrayando tajantemente que la institución académica no es Azul Azul, destacaron que la ciudadanía sabe distinguir con claridad entre una entidad pública y republicana de educación superior y una empresa concesionaria deportiva.

