La ministra de Seguridad argentina arremetió contra el gobernador bonaerense tras los incidentes en Avellaneda, donde barristas de Independiente agredieron brutalmente a hinchas de Universidad de Chile. Acusó falta de control policial y motivaciones electorales.
La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, calificó como una “tragedia” los violentos hechos ocurridos durante el partido de Copa Sudamericana entre Independiente de Avellaneda y Universidad de Chile, donde hinchas del club argentino agredieron a barristas chilenos en el Estadio Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini.
A través de sus redes sociales, Bullrich responsabilizó directamente al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien acusó de permitir que “la violencia se adueñe de la cancha”. En duros términos, lo calificó de “inútil” y lo acusó de usar el fútbol con fines electorales sin garantizar condiciones básicas de seguridad.
“Lo de ayer fue una tragedia. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dejó que la violencia se adueñe de la cancha porque les da miedo hacer intervenir a la Policía. Se olvidaron de cuidar a las familias y a los hinchas de bien”, escribió la ministra. Agregó que “conviven con los barras y sus negocios”, y comparó la situación con su crítica histórica al vínculo entre autoridades peronistas y grupos piqueteros.
En otro mensaje, acusó a Kicillof de priorizar el “show electoral” al fotografiarse con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, anunciando el regreso del público visitante, pese a no contar con condiciones mínimas de seguridad.
Desde el Ministerio de Seguridad Nacional, a través de un comunicado oficial, se detallaron “graves deficiencias” en el operativo a cargo de las autoridades bonaerenses. Entre ellas, se enumeraron el ingreso violento de la barra visitante, destrozos, lanzamiento de proyectiles, requisas insuficientes y la negativa a seguir las recomendaciones de Conmebol, como instalar redes de contención.
El documento también denuncia que la Policía recibió la orden de no intervenir incluso antes del inicio del partido, lo que habría prolongado la violencia y dificultado el control de la situación.
Finalmente, la cartera de Seguridad acusó al gobernador y al presidente de la AFA de actuar de manera inconsulta y con fines propagandísticos, al anunciar el retorno del público visitante sin coordinación ni medidas preventivas adecuadas.

