Tras cuatro años de gobierno marcado por ambiciosas reformas Gabriel Boric entrega el mando con logros en materia social y climática, que tuvo un contraste por hechos que hirieron su mandato como el caso Monsalve.
Andrés Jara.
En su último día en La Moneda, el presidente Gabriel Boric culmina un mandato que dejó una huella visible en la agenda pública chilena. Su administración se caracterizó por el impulso de reformas sociales y ambientales, al tiempo que enfrentó problemas económicos, tensiones por la seguridad interna y episodios de gran polarización política.
La agenda del presidente Boric, comenzó temprano en La Moneda donde su última jornada estuvo marcada por las despedidas con su equipo político, los 26 ministros y todos quienes trabajaron junto a él durante s estadía en el gobierno. La guarda de Palacio rindió los honores y junto a su pareja Paula Carrasco y su hija Violeta, emprendió rumbo a Valparaíso, en un viaje donde el mandatario saludó desde el techo de su vehículo blindado a los capitalinos que lo saludaban al pasar.
El gobierno saliente tuvo una agenda social y promovió aumentos en el salario mínimo y medidas dirigidas a ampliar la protección social y el acceso a servicios básicos, buscando reducir desigualdades estructurales. Sin embargo, las materias de seguridad pública a lo largo del mandato y percepciones ciudadanas de aumento de la delincuencia tensionaron la gobernabilidad.
Punto aparte fue la derrota del proyecto constitucional que el gobierno apoyó, lo que obligó a reencauzar las demandas ciudadanas. Errores de comunicación y el caso Monsalve alimentaron las críticas de la oposición y parte de la ciudadanía.
Boric, deja avances en políticas estructurales y una agenda orientada a la igualdad y la sostenibilidad a pesar del fuego amigo, donde tuvo varios round de sectores de izquierda que mostraron sus reparos y sus propios intereses por sobres los del oficialismo.
El presidente finalizó su gestión con un mensaje dirigido a la unidad y al diálogo, mientras el país entra en una nueva etapa política marcada por promesas que se hicieron desde el uno, eso sí, sin sacrificar la estabilidad económica y la gobernabilidad.
Números más, números menos de aprobación, lo cierto es que según las propias encuestadoras Boric deja su mandato sin ser el peor evaluado como algunos lo señalan. Lo que sí es preocupante, es que se ocupe la mentira como arma política.
Presidente(a) Periodo Aprobación Final Fuente Principal
Patricio Aylwin 1990–1994 63% CEP
Eduardo Frei 1994–2000 50% CEP
Ricardo Lagos 2000–2006 62% Adimark / CEP
Michelle Bachelet 2006–2010 84% Adimark / CEP
Sebastián Piñera 2010–2014 50% Adimark
Michelle Bachelet 2014–2018 39% Adimark / Cadem
Sebastián Piñera 2018–2022 24% Cadem
Gabriel Boric 2022–2026 34% Criteria / Cadem

