Con 57 votos a favor, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma constitucional que permite la reelección indefinida del presidente y extiende su mandato de cinco a seis años, desatando fuertes críticas de la oposición que acusa un golpe a la democracia.
Este jueves, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma constitucional clave que elimina la restricción a la reelección presidencial, permitiendo la reelección indefinida del presidente, además de extender el mandato presidencial de cinco a seis años. La medida, respaldada por la mayoría oficialista de Nuevas Ideas y sus aliados, también suprime la segunda vuelta electoral en los comicios presidenciales, lo que consolidará un ciclo electoral unificado con elecciones presidenciales, legislativas y municipales. La reforma fue aprobada con 57 votos a favor en un Congreso donde solo seis legisladores se oponen al gobierno.
El debate legislativo reflejó la división entre el oficialismo y la oposición. La diputada oficialista Ana Figueroa defendió la reforma como una devolución del poder al pueblo salvadoreño, mientras que la oposición, liderada por ARENA y Vamos, denunció la reforma como un atentado contra la democracia. La diputada Marcela Villatoro acusó al gobierno de concentrar el poder en manos de Nayib Bukele, lo que, según ella, constituye “la muerte de la democracia” en El Salvador.
Esta reforma se da en un contexto de creciente control del Ejecutivo sobre las instituciones del Estado, con reformas previas que han permitido al gobierno redefinir el equilibrio de poderes. Aunque la reforma aún debe ser ratificada por la siguiente legislatura, se espera que la actual mayoría oficialista lo haga sin obstáculos.

