El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, llegaría a Chile para participar en la ceremonia de cambio de mando presidencial fijada para el 11 de marzo de 2026, cuando el presidente electo José Antonio Kast asumirá oficialmente el cargo.
Según informaciones difundidas en medios nacionales, la presencia de Rubio —quien lideraría la delegación estadounidense en Santiago— marcaría una señal relevante en las relaciones bilaterales entre Chile y Estados Unidos, especialmente frente al contexto político regional y al reciente enfriamiento de los vínculos durante los últimos años.
Tradicionalmente, Estados Unidos envía a representantes de menor rango a este tipo de ceremonias protocolares, por lo que la llegada de Rubio cobraría una importancia política y diplomática especial. Su asistencia ha sido interpretada por algunos sectores como un gesto de acercamiento y reforzamiento de la relación estratégica entre ambos gobiernos.
La noticia ha generado debate en ámbitos políticos y diplomáticos, ya que el rol de Rubio dentro de la administración estadounidense lo sitúa como una figura destacada en la política exterior de Washington.
A pesar de que la información aún no ha sido confirmada oficialmente por el gobierno chileno o la Casa Blanca, la visita de Rubio aparece como uno de los primeros anuncios internacionales relacionados con el proceso de transición presidencial en Chile.

