El Gobierno ingresó a la Contraloría General de la República una nueva propuesta de reglamentos para la llamada “Ley Uber”, con el objetivo de destrabar su implementación y ajustar las exigencias tanto para aplicaciones de transporte como para taxis tradicionales.
La normativa —conocida oficialmente como Ley 21.553— fue promulgada en 2023, pero hasta ahora no ha entrado en vigencia debido a dificultades en su reglamentación.
Cambios clave en el nuevo reglamento
Entre las principales modificaciones presentadas por el Ministerio de Transportes destacan medidas orientadas a flexibilizar requisitos y facilitar la operación del sistema:
- Eliminación de exigencias técnicas estrictas: se propone terminar con requisitos como la cilindrada mínima del motor, permitiendo que más vehículos —incluidos modelos más pequeños— puedan operar en aplicaciones.
- Mayor flexibilidad en antigüedad de vehículos: se ajustan las condiciones para ampliar el parque automotriz disponible.
- Menos burocracia: se eliminarán documentos que el Estado ya puede obtener directamente, agilizando los procesos de inscripción.
- Registro más rápido: los plazos para reemplazar conductores se reducen, pasando de 30 a 10 días.
Estas modificaciones buscan evitar que una regulación demasiado estricta deje fuera a miles de conductores y afecte la disponibilidad del servicio o el precio de los viajes.
Impacto en taxis y competencia
Otro punto relevante es que el Gobierno ingresó un reglamento paralelo para taxis y colectivos, con el fin de equiparar condiciones entre ambos sistemas.
Esto permitiría que los taxis también se beneficien de reglas más flexibles en aspectos como antigüedad de los vehículos, facilitando la renovación de sus flotas y reduciendo costos.
Objetivo: formalizar sin afectar el empleo
Desde el Ejecutivo señalan que el foco de los cambios es equilibrar la regulación: formalizar el funcionamiento de plataformas como Uber, DiDi o Cabify, pero sin generar una caída en el empleo ni en la oferta de transporte.
De hecho, estimaciones indican que con estas modificaciones podría aumentar significativamente la cantidad de conductores que cumplen los requisitos para operar.
Una ley aún en espera
Pese a estos avances, la Ley Uber todavía no entra en vigencia. Para ello, el nuevo reglamento debe ser aprobado y publicado en el Diario Oficial, tras lo cual comenzará a regir en un plazo definido por la normativa.
Con estos cambios, el Gobierno busca finalmente poner en marcha una regulación largamente discutida, que apunta a dar mayor seguridad a los usuarios, reglas claras para los conductores y condiciones más equitativas con el transporte tradicional.

