Crítico de las proyecciones oficiales de crecimiento, el economista fue aludido directamente por el presidente tras errar en su diagnóstico. No es la primera vez que un experto formado en Duke protagoniza un cruce con el poder político chileno.
Sus declaraciones pusieron en duda la capacidad del país para alcanzar la meta de crecimiento anual, lo que generó una inesperada respuesta presidencial en redes sociales tras confirmarse la cifra oficial. Lejos de retractarse, el aludido respondió con ironía y defendió su análisis, subrayando que sus palabras habían sido sacadas de contexto.
La escena recuerda episodios anteriores donde otros economistas formados en la misma universidad estadounidense también fueron cuestionados por presidentes tras emitir diagnósticos críticos sobre la economía chilena. La combinación entre formación técnica rigurosa y una actitud frontal parece seguir generando fricciones en la relación entre expertos y autoridades.

