Riyad Mansour pidió entre lágrimas el fin de los ataques y el bloqueo a Gaza, tras denunciar la muerte de más de 1.300 niños en los últimos meses.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad, el embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, rompió en llanto al denunciar la dramática situación que vive la población civil en Gaza. Con la voz quebrada, Mansour relató que más de 1.300 niños han muerto desde marzo, y que más de 15.000 han fallecido desde 2023 a causa de los ataques.
“¿Cómo puede alguien tolerar este horror?”, exclamó, visiblemente afectado, al compartir imágenes de madres abrazando los cuerpos de sus hijos. El diplomático también denunció el bloqueo que impide el acceso a agua, alimentos y medicinas, lo que ha provocado una catástrofe humanitaria en la región.
Mansour llamó a la comunidad internacional a intervenir con urgencia para detener la violencia y garantizar la entrada de ayuda humanitaria, afirmando que la situación es insostenible y que se necesita justicia para el pueblo palestino.

