Durante el período en que Joaquín Lavín ejercía como alcalde, uno de sus asesores habría recibido múltiples pagos provenientes de AMZO, empresa ligada a proyectos municipales, lo que ha desatado un proceso de indagación oficial.
Un asesor clave del entonces alcalde Joaquín Lavín habría percibido pagos recurrentes desde AMZO, una consultora vinculada a licitaciones y contratos municipales. El vínculo económico se habría mantenido durante al menos un año, lo que encendió las alertas tanto en la Municipalidad como en organismos fiscalizadores.
Las autoridades locales abrieron una investigación para esclarecer si esos desembolsos respondían a un trabajo efectivamente realizado o si se trató de un mecanismo para canalizar fondos a través de terceros. En paralelo, la Contraloría también evalúa antecedentes para determinar si existió alguna irregularidad o conflicto de interés durante el contrato del asesor.
AMZO ha declarado que los pagos correspondían a servicios profesionales prestados al municipio, aunque aún no han sido publicadas las facturas ni los informes que detallen esas labores. Desde el entorno de Lavín, aseguran que cualquier actividad vinculada fue respetuosa de la normativa vigente y que colaborarán plenamente con las indagaciones.
El caso ha fortalecido la demanda de transparencia en la gestión municipal, ya que pone en cuestión la forma en que se adjudicaban licitaciones y se pagaba a consultores externos. Se espera que en las próximas semanas se presenten los documentos y testimonios necesarios para aclarar el alcance de la relación entre AMZO y el equipo de Lavín.

