Imágenes revelaron golpes, burlas y vejaciones contra un trabajador que no podía defenderse. El caso, ocurrido entre 2018 y 2020, generó conmoción y duras críticas políticas.
Un funcionario del Hospital Base de Osorno, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), fue víctima de graves abusos mientras trabajaba en el recinto, según revelaron recientemente imágenes difundidas en medios. Los registros muestran episodios de violencia extrema como golpes, burlas, rapado y desnudez forzada, los cuales se extendieron durante al menos dos años y fueron grabados por los propios agresores.
La dirección del hospital reconoció la veracidad de los hechos y confirmó que en 2024 se reabrió un sumario, además de realizar una denuncia al Ministerio Público por eventuales delitos. El caso provocó un rechazo transversal en el mundo político, con parlamentarios que calificaron las agresiones como “sadismo extremo” y exigieron sanciones ejemplares contra los responsables directos e indirectos, así como garantías de justicia para la víctima.

