Los imputados, todos exfuncionarios de la Brigada Acorazada “Cazadores” de Pozo Almonte, fueron formalizados por asociación ilícita y tráfico de cerca de 190 kilos de droga. La organización operaba entre Tarapacá y Santiago, con roles definidos y vehículos especialmente acondicionados.
En una investigación que sacude al mundo militar, seis exsuboficiales del Ejército de Chile y un civil —también vinculado a la institución— fueron formalizados este miércoles en el Juzgado de Garantía de Iquique, acusados de formar parte de una estructura criminal dedicada al tráfico de drogas a gran escala.
Según la Fiscalía Regional de Tarapacá, los imputados trasladaban droga desde el norte hacia la Región Metropolitana en vehículos adaptados para el transporte ilícito. En el operativo, liderado por el OS-7 de Carabineros y con apoyo de la Dirección de Inteligencia del Ejército, se incautaron cerca de 190 kilos de clorhidrato de cocaína y pasta base, avaluados en más de $3.000 millones.
“Estamos frente a una asociación ilícita con una estructura organizada, donde cada uno tenía un rol claro: coordinación, transporte, logística y ocultamiento”, detalló la fiscal Trinidad Steinert durante la audiencia.
Los imputados operaban fuera de su jornada laboral y sin uniforme. La droga era transportada en al menos tres vehículos, entre ellos una camioneta Ford Explorer. Parte del cargamento fue interceptado en plena carretera, en una operación que incluyó allanamientos en Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte, Lampa y La Reina.
El Ejército confirmó que los uniformados fueron dados de baja, y aseguró haber iniciado la denuncia tras detectar irregularidades mediante controles internos de contrainteligencia.
Por solicitud del Ministerio Público, todos los detenidos quedaron en prisión preventiva, mientras la investigación se extiende por al menos 120 días. La Fiscalía no descarta nuevas detenciones o la ampliación de los cargos.

