La Universidad de Chile reunirá los días 8 y 9 de septiembre a especialistas de distintos países de Sudamérica para analizar estrategias que permitan aumentar la producción y el consumo de legumbres.
Aunque Chile cuenta con producción local de lentejas, garbanzos y porotos, esta ha disminuido desde los años ochenta. Hoy existe una alta dependencia externa, destacando que más del 90% de las lentejas se importan, principalmente desde Canadá. Esta vulnerabilidad afecta la soberanía alimentaria y contrasta con los múltiples beneficios nutricionales y de sostenibilidad de este cultivo estratégico.
Para abordar esta problemática, especialistas sudamericanos y de la Universidad de Chile se reunirán en un taller los días 8 y 9 de septiembre en la Casa Central. El objetivo principal es analizar toda la cadena agroalimentaria, compartir experiencias regionales y proponer estrategias orientadas a la formulación de políticas públicas.
La académica Cecilia Baginsky señala que la producción y el consumo están estrechamente vinculados: no se puede incentivar la siembra sin demanda rentable, ni exigir mayor consumo sin una oferta asequible. Por su parte, la doctora Lorena Rodríguez Osiac advierte que la baja producción responde a decisiones económicas y macropolíticas, así como al cambio en el uso del suelo hacia la vivienda, lo que encarece la producción nacional frente a la importación.
Factores de la Disminución en el Consumo
- Falta de tiempo: Las preparaciones tradicionales exigen remojo y cocción prolongada, compitiendo con la demanda actual de alimentos listos para consumir.
- Factores culturales: Persiste erróneamente la asociación de las legumbres con épocas de escasez o pobreza, migrando hacia carnes y alimentos ultraprocesados en zonas urbanas.
Aporte Nutricional y Sostenibilidad
Las legumbres aportan proteínas vegetales de alta calidad, fibra, vitaminas y minerales, integrándose al patrimonio cultural chileno (como los porotos granados). Su revalorización es clave frente a las altas tasas de enfermedades asociadas a dietas deficientes.
El evento del 8 y 9 de septiembre —abierto al público en su segunda jornada— contribuirá directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), promoviendo sistemas alimentarios saludables, producción responsable y seguridad alimentaria para el país.

