Institución aseguró que los canes no son entrenados para agredir personas, pero el incidente volvió a abrir cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad en actividades masivas.
La Armada de Chile salió a explicar el incidente protagonizado por un perro de apoyo a la Policía Marítima que atacó a un oficial y a un camarógrafo durante una ceremonia de graduación de guías caninos. Aunque la institución sostuvo que estos animales no son entrenados para atacar personas y que su formación se basa en la detección de drogas y explosivos mediante “indicación pasiva”, reconoció que el ejemplar reaccionó de manera inesperada al verse expuesto a múltiples estímulos ambientales y de público.
Según la evaluación veterinaria realizada posteriormente, el perro se encontraba en un estado de “sobreexcitación”, condición que derivó en una respuesta inadecuada. La explicación, sin embargo, ha generado críticas respecto de la pertinencia de exhibir animales que pueden perder el control en actividades abiertas al público. La Armada informó que el can fue retirado de las funciones operativas y sometido a un proceso de reentrenamiento y evaluación conductual, asegurando que se adoptarán medidas para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.

